Incendios, nunca máis.

Incendios, siempre es el momento de buscar soluciones y culpables.

No es la primera vez que trato en este medio el tema de los incendios forestales; la ocasión anterior fue con motivo del gran incendio de la comarca de El Valledor en el año 2011. En 2015 y 2016 también hice aportaciones después del incendio de El Franco, ambos casos en Asturias. En esta ocasión se vuelve a reflexionar en la semana trágica de las llamas, con fuegos en Portugal, Galicia y Asturias, que se cobraron la vida de treinta y cinco lusos y cuatro españoles, miles de hectáreas y poblaciones arrasadas por las llamas. 

Mapa de focos de incendio. Fuente ABC, 17/10/2017

Cada vez que ocurre una tragedia incendiaria tendemos más a buscar culpables y menos a aportar soluciones. También hoy buscaremos el origen, tratando de discernir el por qué de los incendios y dejaremos para otra ocasión –tal vez próxima- las aportaciones para recurar el terreno después de los incendios.

Como base debemos tener en cuenta que, si la climatología de la Cornisa Cantábrica es la habitual, lo pirómanos no logran su éxito tan fácilmente. El cambio climático, del cual se trató en la Cumbre de París 2015, COP21 y CMP11 es tendente a que la Tierra sufra mayores niveles de calentamiento, subida de temperaturas medias, entre  otros efectos negativos; de cuyos acuerdos se salió hace unos meses EEUU, país que emite 3000 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, con lo cual la lucha contra el cambio climático será más compleja y lenta.

Analizamos la oleada de incendios del Noroeste de la Península Ibérica, pero   debemos recordar que los focos de fuego se extendieron de forma simultánea por todo el contorno del área mediterránea. Razón mayor, que incita a pensar en directrices en un ámbito internacional, tanto de prevención como extinción.

En el panorama nacional cabe el análisis de la idoneidad de políticas acertadas. De forma muy simple: si tras la Ley de Montes estatal de junio de 2015, hay más incendios y más graves que antes, es suficiente indicador del escaso éxito. Habrá que revisar entre todos.

La segregación de competencias y transferencias a las Comunidades Autónomas da lugar una variada gama de acciones legislativas que –de forma colateral- se convierten en importantes para la prevención de incendios. Y tal como queda demostrado, los grandes incendios no entienden de fronteras naturales, como el río Miño, ni mucho menos de fronteras autonómicas.
Traigo a colación dos ejemplos: En Galicia la privatización de los servicios de extinción de incendios con la justificación de “es más barato y eficiente”; lo barato se sabe inmediato a la licitación del servicio; de los resultados de  eficiente se pudieron comprobar esta semana. En Asturias la medida aprobada en junio de 2009 de la obligatoriedad de colocar microchip al ganado equino, de forma colateral, pero importantes incide negativamente en la prevención de incendios. Ya se advertía en su momento,  ha mermado el número de caballos pastando el monte bajo de las sierras. Simplemente porque un vecino –tal vez jubilado- antes de incluir más gastos a la explotación, deja de tener caballos por tener que colocar dispositivo a sus animales. Así es como se corta un equilibrio de hombre y naturaleza, en este caso, en el que un solo paisano con su cabaña equina puede controlar en pasto gran número de hectáreas de monte libre de matorral.

Efectivos de la UME en Galicia- Fuente El País, 18-10-2017.
No solo estas causas analizadas son los causantes de la oleada de incendios y atribuibles directamente a la gestión política.
Existe una desafección generalizada por el medio rural, lo que da lugar a un importante despoblamiento y la carencia de actividades económicas de agricultura y ganadería, controladoras de los bosques, en busca de aquella (hoy utópica) relación hombre y naturaleza que existió hace unas décadas.

Las estadísticas son claras, cada año los incendios son más incontrolables y más devastadores; así pues no vamos en la línea correcta de gestión forestal.
Sobre todo habría que modificar la gestión de efectivos de extinción; dando continuidad a las actuaciones y con labores importantes de prevención. Es decir: convirtiendo los operativos temporales, en continuos; en donde el personal brigadista pase de ser contratado para campañas (cada vez menos previsibles) a ser personal fijo de la administración, bien personal laboral fijo o funcionario. Así de esta forma durante el invierno el personal técnico podría impartir formación y concienciación ciudadana y a su vez los operarios desarrollar labores de desbroces de vías forestales, mantenimiento de cortafuegos y puntos de agua, etc. Contra esta medida cabe la respuesta del gasto que ello supone, pero más caro resultan recuperar el terreno quemado.
 “no es utópico considerar la creación de un cuerpo especializado en prevención y extinción de incendios dentro de la Unidad Militar de Emergencia”
Con los datos de la actualidad: número de focos, intensidad y daños de los incendios, considero que no es utópico considerar el estudio de la creación de un cuerpo especializado en prevención y extinción de incendios dentro de la Unidad Militar de Emergencia, reforzando el Grupo de Intervención de Emergencias Tecnológica y Medioambientales, de servicio continuo, o bien facilitando el tránsito del personal brigadista de las comunidades autónomas al ejército de tierra. Ello sería una modernización de cuerpo armado y optimización de los recursos ya existentes en el Estado.

A la par se debe reforzar la prevención de incendios en los procesos de reorganización de la propiedad, en concentraciones parcelarias, en donde todos los implicados pueden aportar su parte importante. Empezando por los propietarios que debe aportar porcentaje de terreno que se destine a zonas públicas de cortafuegos para mejor mantenimiento de las infraestructuras; incluso optimizando el terreno con un espacio mixto de camino forestal paralelo a cortafuegos que frene de forma más efectiva el avance del fuego.

En conclusión con una política internacional conjunta en prevención de incendios forestales, apoyada en acciones coordinadas con las comunidades autónomas y con una decidida apuesta por la continuidad de operativos de prevención y extinción, tal vez se merme considerablemente el avance de los fuegos, sean o no provocados. Lo que no puede ser es que cada vez que se sucede un gran incendio estemos clamando lluvia sin más solución.


Los datos de las consecuencias negativas son claros, con voluntad y coordinación se puede conseguir mermar los efectos de los incendios pese a los pirómanos e incendiarios.

Vespa velutina, otra amenaza para el medio RURAL

La población de Vespa velutina en la Cornisa Cantábrica ya supone un serio problema para el medio rural en general.


Han pasado apenas dos años desde la aparición "oficial" de ésta especie exótica invasora y los daños siguen en un aumento exponencial. En la actualidad los daños  al sector apícola son considerables, ya que velutina se alimenta sobre todo de la abeja melífera; pero se notan también los daños en el sector de la fruticultura y horticultura. Al margen del serio peligro que supone para la biodiversidad; la proliferación sin control de una especie invasora que amenaza la población de abejas y avispas, tan importantes para la polinización. 
Nido de Vespa velutina en San Tirso de Abres

En un marco legal el país cuenta con la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad que fue desarrollada en el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el catálogo español de especies exóticas invasoras. En ambos texto legales se establece que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y las comunidades autónomas, elaborarán coordinadamente estrategias de gestión, control y posible erradicación.

Concentración en Vegadeo el 26 de noviembre de 2016
En el panorama comarcal, el sábado 26 de noviembre de 2016 se celebró en Vegadeo una concentración ciudadana clamando más medidas de control y ayuda para luchar contra el avance de Vespa velutina. Entidades del sector apícola de Asturias y Galicia pusieron voz para mostrar la situación y su sensación de desamparo.

Cierto es que los protocolos actuales que se llevan aplicando algo más de año y medio parecen insuficientes, a la vista del avance de la población de la especie invasora.

Cabría la posibilidad de un ataque integrado, aplicando líneas de investigación, conteo, localización y estudio; pero fortaleciendo las medidas de freno del dominio territorial que está alcanzando la especie.
Para ello es necesaria la implicación de la administración cercana a los vecinos y contando con la colaboración de diversas entidades con presencia en el medio rural. Todos los vecinos, ganaderos, agricultores, cazadores, turistas, guardas forestales y de medioambiente, vigilantes fluviales, técnicos del medio rural e incluso personal de correos, pueden ser de ayuda en la información de nidos, pero para ello es necesario disponer de información general y de un plan integrado que facilite la unión voluntades.

Y todo ello le corresponde a la Administración poner en marcha protocolos más eficaces que los actuales. Pero sin más demora, antes de que en la primavera de 2017 velutina retome su actividad intensiva y continúe su expansión por la Cornisa cantábrica.

CAJA RURAL, ¿SIN RURAL?

Ante el recorte horario de Caja Rural de Asturias en los pequeños municipios.

La entidad Caja Rural de Asturias Sociedad Cooperativa fue creada hace más de 50 años; durante la década de los años 80 se asentó en todos los municipios de Asturias, sin duda fue una apuesta necesaria para el desarrollo rural de aquella Asturias, en ocasiones olvidada, y que se encontraba despegando. Desde el primer instante ha contado con el apoyo de los paisanos de los pueblos; cosechado socios cooperativistas,  cuentas bancarias, préstamos, seguros y cuantos productos financieros ha ofertado a los asturianos; en definitiva Caja Rural fue la entidad bancaria de referencia y fidelidad para el sector primario y  para el mundo rural en general.
En junio de 2016, tras la asamblea anual de socios, la entidad cooperativa anunciaba que  “incrementó su beneficio en 2015 en un 5,18%” y “con la expectativa de mejorar en 2016 el resultado del año anterior un 1.4%”.  A principios de noviembre  que: “ganó en los nueve primeros meses del año 18,9 millones de euros, lo que supone un aumento del 18,7% respecto al mismo periodo del año pasado”.
A pesar de los datos y de la hemeroteca reciente, a principios del mes de octubre se anuncia el recorte horario a tres mañanas a la semana para algunas sucursales de lo municipios pequeños. Y lo hace colocando anuncios en la puerta de las sucursales, sin más comunicación a sus socios.
Cabe resaltar que Caja Rural de Asturias es una Cooperativa de Crédito, no una entidad bancaria convencional; y por lo tanto los cambios sustanciales que afecten a los servicios de sus socios deberían ser comunicados directamente a los socios.
 Al margen del protocolo seguido para aplicar la medida de recorte, a mi entender, equivocado en varios aspectos, se debe profundizar en el fondo de la decisión.
Un recorte en el horario de atención al público en los pueblos no es comprensible con la población mayormente envejecida y a la cual un servicio de cajero automático o banca electrónica resulta insuficiente y en algunos casos inaccesible. Tampoco se justifica justamente ahora que “la entidad bancaria  y la Red Asturiana Desarrollo Rural (Reader) han suscrito un convenio de colaboración por el que la entidad financiera apoyará hasta 2022 a los emprendedores del medio rural asturiano”.

El esfuerzo económico que le pueda suponer a la entidad al mantener el mismo servicio en todos los municipios rurales, será fácilmente monetizable aplicado con cargo a Responsabilidad Social Corporativa.

Analizada de forma general la medida, tampoco es comprensible si se analiza en lo particular; concretamente en el caso del recorte horario aplicado a la sucursal de San Tirso de Abres, en donde la entidad funcionó en exclusiva en el municipio desde su asentamiento en 1984 y que mantiene la confianza de la práctica totalidad de los vecinos. La medida de recorte sorprende a los socios y vecinos, justamente ahora que el pueblo tiene un aumento actividad turística y en estos años en que 1800 ha de terreno forestal están afectadas por concentración parcelaria, que dará lugar a tala de madera y el consiguiente movimiento económico entre empresas madereras y propietarios forestales; actividad económica que se sumará a la habitual de los sectores primarios y servicios.
Consciente de la poca población del medio rural asturiano y de los ajustes que se deben hacer para mantener servicios en todo el territorio, se debe recordar que para un correcto desarrollo rural, son necesarios los emprendedores, el mundo campesino, la administración local y regional cercana a los vecinos; pero también son necesarias las entidades bancarias, como Caja Rural que se han fortalecido de los pueblos en tiempos mejores que los actuales y a cuyos vecinos les gustaría seguir contando la misma actividad que sirvió de simbiosis productiva para los campesinos y para la entidad cooperativa de crédito.

Las notas entrecomillas son rescatadas de la siguiente hemeroteca de consulta:

FUMIGACIONES EN EUCALIPTARES


El Gonipturus scutellatus es un insecto del orden de los coleópteros originario de Australia. Comúnmente conocido como el defoliador del eucalipto.
Este insecto se asienta sobre las hojas adultas de los eucaliptares y allí desarrolla su ciclo vital alimentandose exclusivamente de la parte verde del árbol.
Como todos los insectos de su orden tiene un ciclo vital en su proceso de metamorfosis que pasa de huevo, larva, ninfa y adulto.
Desde hace un tiempo saltó la polémica a raíz de la intención de fumigar de forma masiva y aérea los eucaliptales y erradicar la población de Gonipterus; por el contrario se defiende una lucha contra le plaga de forma biológica.
Se han practicado fumigaciones concretas en parcelas con resultados de un 90% de muerte de la población de Gonipterus.
El producto más efectivo que se utiliza tiene el nombre comercial de CascadeTM, con materia activa  “flufenoxurón”.
El flufenoxurón es la sustancia activa biocida utilizada en productos del tipo insecticidas, acaricidas y otros para controlar artrópodos. Está prohibido por la CE para su uso en Unión Europea, según la Directiva 98/8/CE del Parlamento Europeo y del Consejo.
La sustancia muestra riesgos inadmisibles para el compartimento acuático, es muy persistente y residual,  muy bioacumulable y tóxico.
Con estos datos es fácil desprender que las fumigaciones aéreas depositaría esta materia activa en acuíferos, manantiales y cauces de ríos y arroyos; lo que llevaría fácilmente a la contaminación de las aguas. Al margen del producto depositado en las hojas de los árboles que acabaría en los cauces, arrastrado por el agua de lluvia.
Paralelamente el CascadeTM ataca a otros insectos y entre estos a las abejas productoras de miel, con lo que aplicando el producto se estaría dañando seriamente la población de abejas, entre otros insectos.
Otro sistema de lucha contra el Gonipterus es el combate biológico con la suelta de la una pequeña avispa llamada  Anaphes nitens que es capaz de parasitar al Gonipterus scutellatus en su estado de huevos. La Anaphes nitens por su eficacia fue utilizada para control de la plaga en Australia en 1923 y en 1930 en Sudáfrica, con unos resultados próximos al 80% de control de la población de Gonipterus scutellatus.
 
El CascadeTM con materia activa  flufenoxurón también ataca al Anaphes nitens  así pues cualquier fumigación masiva arruinaría el control de la plaga por lucha biológica llevada a cabo hasta la fecha.
El flufenoxurón al ser una materia activa muy persistente y tóxica se queda en la naturaleza y acaba en las aguas, con lo que se convertirían los manantiales en aguas no potables y no aptas para consumo humano o animal; parejo a la erradicación de la diversidad de insectos.
INCENCIOS, PRIMERA PARTE DE LA DESGRACIA

Cuando se sucede un incendio o una oleada de incendios es sin duda una gran desgracia para el entorno devastado por el fuego. Se quema la vegetación que poblaba el bosque durante años, se quema la producción del monte, se destruyen los cobijos de muchos animales y todo ello en su conjunto es una desgracia, un desequilibrio en el ecosistema que se enriqueció durante décadas. Sin mencionar si el fuego alcanzó poblaciones que el problema es mayor.
La segunda parte después de un incendio es la escorrentía de la tierra fértil en donde se asentaba el manto vegetal. Especialmente en terrenos de fuerte pendiente, no es necesario que llueva de forma torrencial, si no una lluvia intensa para que las cenizas desciendan por la ladera y a continuación la tierra vegetal de la capa superficial. Toda la materia orgánica acumulada durante años que servía de soporte a matorrales y árboles se desliza hasta los valles o hasta la cuneta de algún camino o carretera.
Montes que durante siglos estuvieron en progresión vegetativa, ahora entran en una repentina regresión.
El polvillo de tierra que lleva el aire se va asentando sobre las piedras y crea pequeñas porciones entre la roca, en donde germinan plantas, que con el paso de los años se van secando y aportando más materia orgánica al suelo y germinan más plantas y luego de décadas -tal vez siglos- el suelo soporta la raíz de matorrales que estos a su vez aportan al suelo más materia orgánica en forma de hojas y algún fruto y se va creando suelo sobre lo que era pedregal; a su vez las raíces de los matorrales soportan la tierra y evita escorrentías. Esta progresión del suelo da lugar a matorral para pastoreo de animales en semilibertad en muchos montes.
Todos los años de progresión se ven alterados con el fuego y el suelo entra en regresión.


Las llamas se apagan en unas horas, pero para que el suelo vuelva a progresión vegetativa han de pasar de nuevo décadas.
Suerte tienen los terrenos muy profundos que la parte erosionada es mínima para el total de la profundidad de suelo y en unos años volverán a producir.
¿se paran a pensar esto los pirómanos? ¿alguien tiene conciencia de quemar intencionadamente si conoce estos detalles?




AMOJONAMIENTOS GEORREFERENCIADOS


Las nuevas tecnologías hacen que los procesos de reunificación de la propiedad rustica se pueda dotar de cartografía con datos completos.
La administración dota de coordenadas y referencias en el espacio a los puntos de las últimas concentraciones de montes y de fincas agrícolas. Así el tener las coordenadas UTM de cada mojón de una finca sitúa este en el espacio, más allá de donde se encuentre en el terreno.
Cada mojón o marca de lindes de fincas rústicas deberían permanecer inmóviles para determinar su función; pero desde siempre hubo problemas de movimientos de mojones y linderos en los pueblos, dando lugar a múltiples problemas y litigios.
En las nuevas parcelas los mojones podrán ser movidos, pero en las escrituras de propiedad puede aparecer la referencia de cada mojón y fácilmente volverlo a su sitio sin más problemas. ¿se acabarán así los históricos problemas de lindes en los pueblos?
Otro factor favorable de este avance tecnológico es la localización de cada finca, es tan simple como introducir las coordenadas a un modesto sistema GPS y dejarse llevar; nada comparado con el pasado inmediato de buscar las antiguas piedras entre los matorrales.
Un factor más que ayuda a la rentabilidad de las fincas rústicas: forestales o agrícolas.

DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE


 
El día 5 de junio se conmemora el día mundial del medio ambiente proclamado por la UNESCO en el año 1972, es un vínculo por el cual la Organización de Naciones Unidas sensibiliza a la opinión mundial en relación a temas ambientales, intensificando la atención y la acción política.
Cada año se suceden actividades de sensibilización, actos reivindicativos, charlas y conferencias y un sin fin de actos que ofertan un abanico de posibilidades para celebrar el día.
Avanzamos, porque hace unos pocos años, la mayor parte de la gente no sabía de la existencia de este día –tal vez hoy todavía son muchos los que la desconocen-, pero debemos seguir avanzando.
Para los grandes problemas ambientales, no existen grandes soluciones sin una concienciación ciudadana de base. Los pequeños problemas no les damos importancia hasta que vemos el daño que hicieron a nuestro entorno.
Así pues en ese avance que debemos seguir está el aporte individual de cada uno, en la vida diaria, separando residuos para reciclar, y así reciclando papel –por ejemplo- evitar en parte que se talen árboles y con ello que se frene la deforestación a nivel mundial y por lo tanto que tengamos mejor calidad de vida, ya que los bosques nos proporcionan el oxígeno necesario. A ver cuando vayamos verter el aceite en el fregadero nos acordamos de que puede ir parar al río y que ello puede contaminar la vida de los peces y de la flora, y luego queremos tener unos ríos limpios para “vender” a los turistas; pues para tener ese entorno tenemos que empezar a mirar lo que vertemos.
A ver si continuamos avanzando desde la base de la sociedad, tomando conciencia diaria de que vivimos en un entorno que debemos cuidar. Y de vez en cuando releer con frecuencia la carta del indio Seattle al presidente de EEUU en 1855.