El Proyecto Test.Eo en el ILDEFE de León.

Innovación social y relevo generacional en la Biorregión del Río Eo, como modelo de impacto social en el ámbito urbano de la ciudad de León.

El pasado 20 de octubre de 2026, el Edificio CEBT de León acogió la primera jornada del programa «Proyectos comunitarios con impacto: Impulsando la Economía Social en León», organizada por ILDEFE. En este marco, Quercus Rural tuvo el honor de participar en el Panel de Experiencias Inspiradoras para presentar los avances del proyecto Test.Eo.
Test.Eo se erige como una solución pionera frente al acusado envejecimiento demográfico y la falta de relevo generacional en el sector agrario tradicional. Desarrollado en la biorregión transfronteriza del río Eo —que vertebra municipios de Asturias y Lugo—, este laboratorio vivo actúa como un espacio test agrario e incubadora rural en campo. Su objetivo principal es derribar las barreras de acceso a la tierra y mitigar el riesgo patrimonial inicial para los nuevos emprendedores.

Durante la exposición, desde Quercus Rural —ejerciendo como “efecto ancla” en la Alianza Test.Eo— se destacó el éxito de la fase piloto actual (2025-2026). Gracias al apoyo de entidades como la Fundación Daniel y Nina Carasso y la red estatal RETA, el proyecto ofrece un completo "paracaídas" a seis personas testers. Este soporte integral incluye un marco jurídico seguro mediante acuerdos tripartitos, una beca de manutención a las personas testers, tutorías continuas de viabilidad y una mentoría de pares en fincas colaboradoras de referencia.
La participación en el ILDEFE permite proyectar fuera de nuestras fronteras este modelo de dinamización agroecológica, consolidando el compromiso de Quercus Rural y de la Alianza Test.Eo, con el futuro sostenible del medio rural y la soberanía alimentaria local.


Quercus rural con la ERTAB en el congreso FuegoRed

Quecus rural ha asistido a la Jornada sobre Incendios Forestales en la España Atlántica, antesala del congreso FuegoRed, celebrado en la Escuela Politécnica de Mieres. 

El pasado 20 de octubre, la Escuela Politécnica de Mieres (EPM) acogió la jornada técnica "Incendios Forestales en la España Atlántica: estado actual y retos de futuro", un evento de referencia incluido en las actividades preliminares del programa oficial del encuentro (fuegored2026.org/programme).

La participación de Quercus rural destacó por su enfoque innovador en la gestión del paisaje y la bioeconomía como herramientas clave de defensa frente al fuego. Durante el encuentro, que reunió a expertos y administraciones, cobró especial relevancia la intervención de David Villar, Director General de Custodia del Territorio y Prevención de Incendios.

En su alocución, Villar puso en valor la iniciativa de la ERTAB, destacando expresamente el «proyecto piloto de San Tirso de Abres» como un referente ineludible y un «ejemplo de prevención sostenible» para el conjunto de los territorios atlánticos. Esta mención consolida el papel de las fórmulas de custodia y la colaboración local como la vía más eficaz para anticiparse a las emergencias climáticas y revitalizar el medio rural.

Inoxnalón y ADEPAS plantan futuro con «Hagamos Compromiso»

Noreña acogió una nueva jornada de «Hagamos Compromiso», la iniciativa de Inoxnalón que une el cuidado del medioambiente con la inclusión social. Esta vez, la plantación tuvo lugar en la finca del Centro de Apoyo a la Integración (CAI) de la Asociación de Ayuda a Personas con Discapacidad Intelectual de Asturias (ADEPAS).

El proyecto busca compensar las emisiones de gases de efecto invernadero que genera la actividad logística e industrial de la empresa. En este ejercicio, corresponden a 2025. Para ello, se plantan pequeños grupos de árboles en centros sociales de Asturias.

El director de ADEPAS, Higinio Uría Marban, dio la bienvenida. Recordó que plantar un árbol es pensar en el futuro y que las cosas importantes necesitan tiempo, atención y cuidados diarios. Participaron la alcaldesa de Noreña, Amparo Antuña; el concejal Matías Hevia; el director general de la Agenda 2030 del Principado, Juan Antonio González Ponte; Pelayo Landeras, técnico de la Cámara de Comercio de Gijón; la gerente de Inoxnalón, Rosa María Roces García, y el coordinador de Quercus rural, Ángel Prieto Souto.

Hagamos compromiso y los criterios ESG.

Autoridades, vecinos, voluntarios y usuarios del centro plantaron diez árboles: manzanos, perales, cerezos, cítricos, un castaño y un magnolio. Además de compartir la jornada, la actividad relaciona el trabajo de la empresa con los criterios ESG: ambientales, sociales y de gobernanza. También conecta con aspectos que valoran las evaluaciones de sostenibilidad.

Estos criterios piden a las empresas que vayan más allá de cumplir las normas. Se trata de explicar qué hacen, cómo lo hacen y qué efectos tiene su actividad en el entorno y en las personas.

Medioambiente (E): Inoxnalón cuenta con el sello «Calculo» del MITECO para su huella de carbono. Las plantaciones forman parte de sus acciones de compensación y contribuyen a la biodiversidad y al cuidado de los ecosistemas terrestres.

Ámbito social (S): La empresa colabora con entidades y talleres ocupacionales de Asturias, como Pando, Fraternidad, Canero, Sanatorio Marítimo, Emburria, ASPACE y, ahora, ADEPAS. Así, el proyecto impulsa la participación, la accesibilidad y la integración social y laboral.

Gobernanza (G): La colaboración público-privada y la trazabilidad de los proyectos —garantizada mediante geolocalización, fichas técnicas y sistemas de tutorado metálico de acero inoxidable— aportan una robustez ética y de rendición de cuentas impecable.

Para plataformas de calificación global, integrar métricas de compras sostenibles, impacto social local y reducción de huella de carbono sitúa a empresas como Inoxnalón a la vanguardia de la responsabilidad corporativa. Demuestran, en definitiva, que el crecimiento económico y la justicia social no solo son compatibles, sino que deben caminar irremediablemente de la mano.


ERTAB. De la tierra en desuso al territorio resiliente en San Tirso de Abres.

Desde Quercus rural, como entidad local de asesoramiento en materia rural, concebimos el territorio no solo como un espacio físico, sino como un organismo vivo que requiere cuidado, equilibrio y, sobre todo, una estrecha complicidad entre quienes lo habitan y quienes lo gestionan.

Queremos reflexionar sobre un hito decisivo para el futuro de nuestro concejo: la presentación oficial de la ERTAB (Estrategia de Reconversión de Terrenos para la Agroecología y la Biodiversidad), celebrada el pasado 15 de septiembre de 2026 en el Auditorio Municipal de San Tirso de Abres.

La jornada comenzó a primera hora de la mañana con una visita técnica al barrio de San Isidro y a la Ganadería Amago —finca mentora del programa Test.Eo—, donde las autoridades y el equipo técnico pudieron comprobar de primera mano la realidad del interfaz urbano-forestal. Posteriormente, el Auditorio Municipal acogió el acto institucional y las mesas técnicas ante una gran afluencia de vecinos, vecinas y profesionales.

El evento contó con la participación de figuras institucionales y técnicas que integran esta alianza multiactor pionera. Durante las intervenciones, se puso de manifiesto el respaldo autonómico y la firme voluntad municipal. El director general de Agenda 2030 del Principado de Asturias, Juan Antonio González Ponte, destacó la importancia de aunar esfuerzos, señalando que «entre las dos líneas de ayudas hemos financiado al ayuntamiento santirseño con un total aproximado de 73.000 euros», e hizo hincapié en que «la satisfacción en apoyar la creación de este tipo de cinturones verdes en los entornos, favoreciendo además el emprendimiento local y ajustado al cambio climático y todo ello alineado con proyectos de soberanía energética y mejorando la resiliencia de los pueblos», recordando que «justicia ambiental y justicia social son siempre dos caras de la misma moneda».

Por su parte, el alcalde del municipio, Clemente Martínez Rodil, asumió un compromiso firme y valiente con la seguridad vecinal al anunciar que «haremos todo lo posible para lograr los medios necesarios y aprobar un Plan Municipal de Autoprotección frente a incendios forestales», convirtiendo a San Tirso en el segundo municipio de Asturias en implantar este protocolo pionero. Martínez Rodil quiso recalcar además que la estrategia «no busca señalar a nadie, ni expropiar, ni imponer nada por la fuerza; todo lo contrario, busca sumar voluntades para proteger lo que es nuestro».

Para entender qué es la ERTAB de manera sencilla y alejada de tecnicismos, podríamos decir que consiste en limpiar y ordenar los terrenos que están justo alrededor de los pueblos para que el monte no se "coma" las casas.

En San Tirso de Abres, debido al abandono de las labores agrarias tradicionales y al envejecimiento de la población, la maleza y las plantaciones forestales sin gestión adecuada han avanzado hasta los núcleos habitados. Esto genera un riesgo crítico de incendios forestales. La ERTAB coge ese problema —el peligro del fuego en la franja de contacto entre las viviendas y el monte— y lo convierte en una gran oportunidad. Mediante una intervención piloto que en esta primera etapa abarca 30 núcleos rurales (el 60% del territorio municipal, centrándose en la margen izquierda del río Eo y O Chao), transformando las parcelas  abandonadas en un "cinturón verde" de seguridad a base de huertas, árboles frutales y zonas de pastoreo.

Este proyecto no surge de la improvisación, sino de una colaboración público-privada. Como explicaron los representantes del consorcio técnico durante la jornada:

Mauricio O'Brien Marí, en representación de Nanoma, subrayó que «el día de hoy demuestra que la respuesta a la emergencia climática rural no la da un solo actor: nace de un consorcio técnico con años de trabajo en el territorio y de entidades públicas comprometidas, como es un ayuntamiento dispuesto a compartir la gobernanza del proyecto y la dirección general de Agenda 2030».

Fernando García Méndez, por parte de la Asociación Cooptimiza, manifestó la gran satisfacción que supondrá para la entidad «poder asentar familias productoras de agroalimentos en terrenos en riesgo de incendio», impulsando el futuro Espacio Test Agrario.

Desde Quercus rural, Ángel Prieto Souto, quiso matizar la verdadera dimensión técnica de esta fase: «La ERTAB no es una actuación de inversión directa sobre el terreno en esta fase, sino un trabajo previo de estudio y cartografía de los 30 núcleos rurales para identificar las áreas críticas del interfaz urbano-forestal; no se busca restringir el territorio, sino transformar el riesgo de incendios en una oportunidad real para recuperar tierras abandonadas y destinarlas a la agroecología y al pastoreo».

En definitiva, desde Quercus rural entendemos la ERTAB como mucho más que una medida de prevención contra el fuego. Es una estrategia de vida, de cohesión social y de soberanía alimentaria que se imbrica perfectamente en iniciativas comarcales como Eo.Alimenta y Test.Eo. Es, en suma, volver la mirada a la tierra para garantizar que nuestros pueblos tengan un horizonte de prosperidad, seguridad y futuro.

Resumen de Prensa:

https://www.aquidiario.com/occidente-asturias/san-tirso-de-abres/agenda-2030-destina-73000-euros-impulsar-cinturon-verde-frente-incendios-crear-comunidad-energetica-san-tirso-abres/20260915192604052649.html
https://espaciodiario.com/la-agenda-2030-financia-73-000-euros-para-proyectos-sostenibles-en-san-tirso-de-abres/
https://www.nortes.me/2026/09/16/san-tirso-de-abres-se-suma-a-las-comunidades-energeticas-asturianas/
https://www.lne.es/occidente/2026/09/15/san-tirso-abres-impulsa-cinturon-134314434.html
https://www.elcomercio.es/asturias/plan-pionero-san-tirso-abres-recuperar-terrenos-20260920194519-nt.html
https://www.europapress.es/asturias/noticia-asturias-impulsa-san-tirso-cinturon-verde-frente-incendios-comunidad-energetica-20260915171755.html
https://www.rtpa.es/video:TPA-Noticias.-Primera-edicion_551789488742.html  (minuto 32)
https://cadenaser.com/audio/cadenaser_navia_hoyporhoyoccidente_20260915_122000_140000/  (minuto 1 hora 03 minutos)
https://www.ondacero.es/podcast/emisoras/luarca/mas-de-uno-luarca/mas-uno-luarca-cangas-narcea-15092026_202609156aa947ea7f2d2f0007b90afc.html  (minuto 41:30)

Inoxnalón, Agenda 2030 y Hagamos Compromiso

 

Un ejemplo de compromiso de la empresa del metal con la responsabilidad ambiental y social alineada con la Agenda 2030

En febrero de 2020 la empresa langreana Inoxnalón, S.L. presentaba su proyecto de Responsabilidad Social Corporativa titulado “Hagamos Compromiso”; en aquel invierno de 2020 no se hablaba de muchos temas a los que hoy ya tenemos el oído acostumbrado.

Eclipsados por la pandemia subyacen temas relevantes, como la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobados en 2015 por los países miembros de la ONU. Cuando se gestaba “Hagamos compromiso” se desconocía mucho de los ODS, más allá de un pin circular de colores, que poco a poco nos fuimos acostumbrando a ver.

Los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 no pasaron desapercibidos para Inoxnalón y pronto vio la necesidad de alinear la Responsabilidad Social Corporativa y su sensibilidad medioambiental con los ODS. Ello supone para esta pequeña mercantil un reto en la contribución que indica la ONU al sector empresarial con el fin de lograr un planeta más sostenible en la próxima década.

El mensaje de la ONU es claro: “La protección del medio ambiente y el crecimiento económico deben abordarse conjuntamente”. Así lo entiende y así lo pone en práctica Inoxnalón, aplicando la creatividad e innovación a la consecución de desafíos de desarrollo sostenible; conocedores de que su actividad empresarial y su vanguardia son motores de productividad, de crecimiento económico y de creación de empleo, pero también de sostenibilidad, que sirve de ejemplo para fomentar una conciencia social colectiva.

En Inoxnalón es una realidad el cumplimiento de 6 de los 17 ODS. Principalmente el 13, acción por el clima y 15, vida de los ecosistemas terrestres; pero también cumple con el objetivo 10, reducción de las desigualdades, con los objetivos 8 y 9, trabajo y crecimiento económico; e industria innovación e infraestructura y por supuesto con el 17, de alianza para lograr objetivos. De forma colateral en esta línea de visualización social cumple también con el ODS 4, de Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad.

El año 2020 la colaboración fue con el Centro Ocupacional de Pando en Langreo, en el año 2021 recoge el testigo el Centro de Apoyo a la Integración Villamil de la Asociación Fraternidad de Tapia de Casariego, que acogerá en sus instalaciones un bosquete de árboles frutales autóctonos. Nogales, Castaños, Cerezos, Perales y Manzanos son las especies que cuidarán los usuarios del módulo de huerta y jardín del C.A.I. Villamil. Allí a orillas del mar Cantábrico crecerán con todos los mimos y cuidados que les proporcionan los entusiasta usuarios.

Se trata de una plantación simbólica, en relación a todos los árboles que tiene que plantar Inoxnalón. La compensación de Carbono del año 2021 se completará, al igual que la anterior, en una finca particular de la empresa.

De enhorabuena también están los usuarios del Centro Ocupacional de Pando viendo crecer y florecer su plantación que pronto cumplirá dos años. Son un ejemplo de desarrollo socio-económico tanto la empresa como el CAI Villamil y CO Pando en su implicación en este proyecto y por su sensibilidad en el cumplimiento de los ODS.

Inoxnalón con el nombre del proyecto, nos invita a hacer compromiso socioambiental. Esperemos que cada uno en indivual, cuando visualicemos ese pin redondo con segmentos de colores, podamos asociar en nuestra mente también al árbol de metal, testigo del proyecto de Inoxnalón, con esas letras que significan tanto O₂ X CO₂

Enhorabuena Inoxnalón, Pando y Villamil. Y que sigamos por mucho tiempo haciendo compromiso.


https://www.inoxnalon.es/inoxnalon-se-planta-en-tapia/

Una mirada a la España vaciada para ver el presente


Valores de la cultura tradicional del medio rural para una sociedad globalizada frente a una pandemia.
Estamos viviendo unos meses de total excepcionalidad, una experiencia que pocas personas se habrían imaginado. Dentro de una sociedad globalizada y neoliberal, que se caracteriza por los intercambios comerciales y sobre todo de información y mercado de datos. Los fuertes desplazamientos de las personas, nos presentan el reto de la convivencia entre culturas, el acceso a la total información en vez de ser una herramienta de desarrollo, ha propiciado que a menudo nos parezcan más interesantes la tendencias importadas que las tradiciones autóctonas.
Pero no tan lejos en el tiempo nos quedan las  sociedades pre-industriales, con su desarrollo lento, en las cuales predominaba la agricultura y ganadería de subsistencia, con algunas producciones a escala artesanal de la sociedad gremial. Los intercambios comerciales eran  escasos, pero con unos conocimientos ancestrales que hizo posible la supervivencia en los pueblos a lo largo de todas la eras de la humanidad.
Hemos vivido un cambio tan rápido que una misma persona del S. XX, nacida en una habitación sin luz ni agua corriente, pudo llegar al manejo de internet. Este hecho debería ser una oportunidad para la sociedad. En muchas ocasiones afirmamos que vivimos demasiado rápido, y se puede interpretar que olvidamos de los valores humanos de las sociedades rurales pre-industriales. Envueltos en esa vivencia acelerada, sin darnos cuenta, nos encontramos con fórmulas importadas de otras culturas, que con nombre diferente, tienen el mismo sentido y trasfondo que muchas tendencias rurales.
Si tratamos las habilidades sociales que se demandan en estos días de pandemia, la más relevante será la solidaridad, la cual estaba muy presente en todas las aldeas y que resultaba imprescindible para el desarrollo colectivo, tanto de los trabajos individuales de cada familia como de cada pueblo. Valores que no podrían faltar en la comunidad rural son la paciencia y la regulación emocional; no se ha llegado al S. XX utilizando el arado romano con prisas y estrés, lo cual no ha impedido el desarrollo de la agricultura.
La empatía y comprensión fueron valores humanos muy presentes en las comunidades rurales, sobre todo con los menos favorecidos que buscaban de una ayuda colectiva.
Si analizamos la vida de los pueblos nos encontraremos con competencias laborales que todos deberíamos manejar en estos meses. Si hablamos de auto-aprendizaje dirigido y enfocado, lo encontraremos en los artesanos autodidactas de las sociedades gremiales rurales. Si tratamos la flexibilidad cognitiva nos podemos acordar de todos aquellos abuelos que no habiendo manejado más que un carro de bueyes fueron capaces de sacar el carnet de conducir coche cuando el desarrollo de su familia lo ha necesitado. Y si citamos la gestión del tiempo -muy importante en días de confinamiento- podemos imaginar aquellas mujeres capaces de hilar lana, mientras tenían el pote al fuego, la hornada de pan reposando, la gallinas en el corral y los hijos en una cesta jugando con trapos. O la resiliencia individual de cada persona y colectiva de cada aldea, para sobreponerse a dificultadas adversas; si tratamos de enfocar la resiliencia necesaria para los días de inmediatos, tal vez nos debemos mirar en el espejo de tantas personas que inventaron el estraperlo como forma de vida y subsistencia de sus familias rotas por una contienda civil.
Estos días de confinamiento invitan también a la reflexión, cada uno según su capacidad de análisis podrá sacar conclusiones. En una misma sociedad cada uno se identifica con una escala de valores diferente; unos por la categoría profesional, otros por depósitos bancarios, otros por hectáreas de terrenos, todas las escalas de valores son muy lícitas y respetables. Por otra parte  también hay personas que se miden en la escala de los valores humanos, los trabajos en favor de la comunidad y la solidaridad, el crecimiento colectivo y el bienestar social; a buen seguro en esa escala de valores estará presente también la conservación de la cultura tradicional de la España vaciada.
Que esta situación se pase pronto, necesitamos volver a consultar los tomos de nuestra historia, que muchos están archivados en las residencias geriátricas. Tal vez tendremos que volver la vista atrás hacia la España vaciada, para aprovechar el camino que nuestros ancestros pre-industriales nos han tallado en la dura roca de la vida, con formas lentas y seguras de caminar.
Aquellas formas de vida, que en tantas ocasiones prodigamos, nos ofrecen competencias laborales y valores humanos que nos servirán para vivir el confinamiento y saber enfocar la nueva era que a bien seguro estamos empezando.

Incendios, nunca máis.

Incendios, siempre es el momento de buscar soluciones y culpables.

No es la primera vez que trato en este medio el tema de los incendios forestales; la ocasión anterior fue con motivo del gran incendio de la comarca de El Valledor en el año 2011. En 2015 y 2016 también hice aportaciones después del incendio de El Franco, ambos casos en Asturias. En esta ocasión se vuelve a reflexionar en la semana trágica de las llamas, con fuegos en Portugal, Galicia y Asturias, que se cobraron la vida de treinta y cinco lusos y cuatro españoles, miles de hectáreas y poblaciones arrasadas por las llamas. 

Mapa de focos de incendio. Fuente ABC, 17/10/2017

Cada vez que ocurre una tragedia incendiaria tendemos más a buscar culpables y menos a aportar soluciones. También hoy buscaremos el origen, tratando de discernir el por qué de los incendios y dejaremos para otra ocasión –tal vez próxima- las aportaciones para recurar el terreno después de los incendios.

Como base debemos tener en cuenta que, si la climatología de la Cornisa Cantábrica es la habitual, lo pirómanos no logran su éxito tan fácilmente. El cambio climático, del cual se trató en la Cumbre de París 2015, COP21 y CMP11 es tendente a que la Tierra sufra mayores niveles de calentamiento, subida de temperaturas medias, entre  otros efectos negativos; de cuyos acuerdos se salió hace unos meses EEUU, país que emite 3000 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, con lo cual la lucha contra el cambio climático será más compleja y lenta.

Analizamos la oleada de incendios del Noroeste de la Península Ibérica, pero   debemos recordar que los focos de fuego se extendieron de forma simultánea por todo el contorno del área mediterránea. Razón mayor, que incita a pensar en directrices en un ámbito internacional, tanto de prevención como extinción.

En el panorama nacional cabe el análisis de la idoneidad de políticas acertadas. De forma muy simple: si tras la Ley de Montes estatal de junio de 2015, hay más incendios y más graves que antes, es suficiente indicador del escaso éxito. Habrá que revisar entre todos.

La segregación de competencias y transferencias a las Comunidades Autónomas da lugar una variada gama de acciones legislativas que –de forma colateral- se convierten en importantes para la prevención de incendios. Y tal como queda demostrado, los grandes incendios no entienden de fronteras naturales, como el río Miño, ni mucho menos de fronteras autonómicas.
Traigo a colación dos ejemplos: En Galicia la privatización de los servicios de extinción de incendios con la justificación de “es más barato y eficiente”; lo barato se sabe inmediato a la licitación del servicio; de los resultados de  eficiente se pudieron comprobar esta semana. En Asturias la medida aprobada en junio de 2009 de la obligatoriedad de colocar microchip al ganado equino, de forma colateral, pero importantes incide negativamente en la prevención de incendios. Ya se advertía en su momento,  ha mermado el número de caballos pastando el monte bajo de las sierras. Simplemente porque un vecino –tal vez jubilado- antes de incluir más gastos a la explotación, deja de tener caballos por tener que colocar dispositivo a sus animales. Así es como se corta un equilibrio de hombre y naturaleza, en este caso, en el que un solo paisano con su cabaña equina puede controlar en pasto gran número de hectáreas de monte libre de matorral.

Efectivos de la UME en Galicia- Fuente El País, 18-10-2017.
No solo estas causas analizadas son los causantes de la oleada de incendios y atribuibles directamente a la gestión política.
Existe una desafección generalizada por el medio rural, lo que da lugar a un importante despoblamiento y la carencia de actividades económicas de agricultura y ganadería, controladoras de los bosques, en busca de aquella (hoy utópica) relación hombre y naturaleza que existió hace unas décadas.

Las estadísticas son claras, cada año los incendios son más incontrolables y más devastadores; así pues no vamos en la línea correcta de gestión forestal.
Sobre todo habría que modificar la gestión de efectivos de extinción; dando continuidad a las actuaciones y con labores importantes de prevención. Es decir: convirtiendo los operativos temporales, en continuos; en donde el personal brigadista pase de ser contratado para campañas (cada vez menos previsibles) a ser personal fijo de la administración, bien personal laboral fijo o funcionario. Así de esta forma durante el invierno el personal técnico podría impartir formación y concienciación ciudadana y a su vez los operarios desarrollar labores de desbroces de vías forestales, mantenimiento de cortafuegos y puntos de agua, etc. Contra esta medida cabe la respuesta del gasto que ello supone, pero más caro resultan recuperar el terreno quemado.
 “no es utópico considerar la creación de un cuerpo especializado en prevención y extinción de incendios dentro de la Unidad Militar de Emergencia”
Con los datos de la actualidad: número de focos, intensidad y daños de los incendios, considero que no es utópico considerar el estudio de la creación de un cuerpo especializado en prevención y extinción de incendios dentro de la Unidad Militar de Emergencia, reforzando el Grupo de Intervención de Emergencias Tecnológica y Medioambientales, de servicio continuo, o bien facilitando el tránsito del personal brigadista de las comunidades autónomas al ejército de tierra. Ello sería una modernización de cuerpo armado y optimización de los recursos ya existentes en el Estado.

A la par se debe reforzar la prevención de incendios en los procesos de reorganización de la propiedad, en concentraciones parcelarias, en donde todos los implicados pueden aportar su parte importante. Empezando por los propietarios que debe aportar porcentaje de terreno que se destine a zonas públicas de cortafuegos para mejor mantenimiento de las infraestructuras; incluso optimizando el terreno con un espacio mixto de camino forestal paralelo a cortafuegos que frene de forma más efectiva el avance del fuego.

En conclusión con una política internacional conjunta en prevención de incendios forestales, apoyada en acciones coordinadas con las comunidades autónomas y con una decidida apuesta por la continuidad de operativos de prevención y extinción, tal vez se merme considerablemente el avance de los fuegos, sean o no provocados. Lo que no puede ser es que cada vez que se sucede un gran incendio estemos clamando lluvia sin más solución.


Los datos de las consecuencias negativas son claros, con voluntad y coordinación se puede conseguir mermar los efectos de los incendios pese a los pirómanos e incendiarios.

Vespa velutina, otra amenaza para el medio RURAL

La población de Vespa velutina en la Cornisa Cantábrica ya supone un serio problema para el medio rural en general.


Han pasado apenas dos años desde la aparición "oficial" de ésta especie exótica invasora y los daños siguen en un aumento exponencial. En la actualidad los daños  al sector apícola son considerables, ya que velutina se alimenta sobre todo de la abeja melífera; pero se notan también los daños en el sector de la fruticultura y horticultura. Al margen del serio peligro que supone para la biodiversidad; la proliferación sin control de una especie invasora que amenaza la población de abejas y avispas, tan importantes para la polinización. 
Nido de Vespa velutina en San Tirso de Abres

En un marco legal el país cuenta con la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad que fue desarrollada en el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el catálogo español de especies exóticas invasoras. En ambos texto legales se establece que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y las comunidades autónomas, elaborarán coordinadamente estrategias de gestión, control y posible erradicación.

Concentración en Vegadeo el 26 de noviembre de 2016
En el panorama comarcal, el sábado 26 de noviembre de 2016 se celebró en Vegadeo una concentración ciudadana clamando más medidas de control y ayuda para luchar contra el avance de Vespa velutina. Entidades del sector apícola de Asturias y Galicia pusieron voz para mostrar la situación y su sensación de desamparo.

Cierto es que los protocolos actuales que se llevan aplicando algo más de año y medio parecen insuficientes, a la vista del avance de la población de la especie invasora.

Cabría la posibilidad de un ataque integrado, aplicando líneas de investigación, conteo, localización y estudio; pero fortaleciendo las medidas de freno del dominio territorial que está alcanzando la especie.
Para ello es necesaria la implicación de la administración cercana a los vecinos y contando con la colaboración de diversas entidades con presencia en el medio rural. Todos los vecinos, ganaderos, agricultores, cazadores, turistas, guardas forestales y de medioambiente, vigilantes fluviales, técnicos del medio rural e incluso personal de correos, pueden ser de ayuda en la información de nidos, pero para ello es necesario disponer de información general y de un plan integrado que facilite la unión voluntades.

Y todo ello le corresponde a la Administración poner en marcha protocolos más eficaces que los actuales. Pero sin más demora, antes de que en la primavera de 2017 velutina retome su actividad intensiva y continúe su expansión por la Cornisa cantábrica.

CAJA RURAL, ¿SIN RURAL?

Ante el recorte horario de Caja Rural de Asturias en los pequeños municipios.

La entidad Caja Rural de Asturias Sociedad Cooperativa fue creada hace más de 50 años; durante la década de los años 80 se asentó en todos los municipios de Asturias, sin duda fue una apuesta necesaria para el desarrollo rural de aquella Asturias, en ocasiones olvidada, y que se encontraba despegando. Desde el primer instante ha contado con el apoyo de los paisanos de los pueblos; cosechado socios cooperativistas,  cuentas bancarias, préstamos, seguros y cuantos productos financieros ha ofertado a los asturianos; en definitiva Caja Rural fue la entidad bancaria de referencia y fidelidad para el sector primario y  para el mundo rural en general.
En junio de 2016, tras la asamblea anual de socios, la entidad cooperativa anunciaba que  “incrementó su beneficio en 2015 en un 5,18%” y “con la expectativa de mejorar en 2016 el resultado del año anterior un 1.4%”.  A principios de noviembre  que: “ganó en los nueve primeros meses del año 18,9 millones de euros, lo que supone un aumento del 18,7% respecto al mismo periodo del año pasado”.
A pesar de los datos y de la hemeroteca reciente, a principios del mes de octubre se anuncia el recorte horario a tres mañanas a la semana para algunas sucursales de lo municipios pequeños. Y lo hace colocando anuncios en la puerta de las sucursales, sin más comunicación a sus socios.
Cabe resaltar que Caja Rural de Asturias es una Cooperativa de Crédito, no una entidad bancaria convencional; y por lo tanto los cambios sustanciales que afecten a los servicios de sus socios deberían ser comunicados directamente a los socios.
 Al margen del protocolo seguido para aplicar la medida de recorte, a mi entender, equivocado en varios aspectos, se debe profundizar en el fondo de la decisión.
Un recorte en el horario de atención al público en los pueblos no es comprensible con la población mayormente envejecida y a la cual un servicio de cajero automático o banca electrónica resulta insuficiente y en algunos casos inaccesible. Tampoco se justifica justamente ahora que “la entidad bancaria  y la Red Asturiana Desarrollo Rural (Reader) han suscrito un convenio de colaboración por el que la entidad financiera apoyará hasta 2022 a los emprendedores del medio rural asturiano”.

El esfuerzo económico que le pueda suponer a la entidad al mantener el mismo servicio en todos los municipios rurales, será fácilmente monetizable aplicado con cargo a Responsabilidad Social Corporativa.

Analizada de forma general la medida, tampoco es comprensible si se analiza en lo particular; concretamente en el caso del recorte horario aplicado a la sucursal de San Tirso de Abres, en donde la entidad funcionó en exclusiva en el municipio desde su asentamiento en 1984 y que mantiene la confianza de la práctica totalidad de los vecinos. La medida de recorte sorprende a los socios y vecinos, justamente ahora que el pueblo tiene un aumento actividad turística y en estos años en que 1800 ha de terreno forestal están afectadas por concentración parcelaria, que dará lugar a tala de madera y el consiguiente movimiento económico entre empresas madereras y propietarios forestales; actividad económica que se sumará a la habitual de los sectores primarios y servicios.
Consciente de la poca población del medio rural asturiano y de los ajustes que se deben hacer para mantener servicios en todo el territorio, se debe recordar que para un correcto desarrollo rural, son necesarios los emprendedores, el mundo campesino, la administración local y regional cercana a los vecinos; pero también son necesarias las entidades bancarias, como Caja Rural que se han fortalecido de los pueblos en tiempos mejores que los actuales y a cuyos vecinos les gustaría seguir contando la misma actividad que sirvió de simbiosis productiva para los campesinos y para la entidad cooperativa de crédito.

Las notas entrecomillas son rescatadas de la siguiente hemeroteca de consulta:

FUMIGACIONES EN EUCALIPTARES


El Gonipturus scutellatus es un insecto del orden de los coleópteros originario de Australia. Comúnmente conocido como el defoliador del eucalipto.
Este insecto se asienta sobre las hojas adultas de los eucaliptares y allí desarrolla su ciclo vital alimentandose exclusivamente de la parte verde del árbol.
Como todos los insectos de su orden tiene un ciclo vital en su proceso de metamorfosis que pasa de huevo, larva, ninfa y adulto.
Desde hace un tiempo saltó la polémica a raíz de la intención de fumigar de forma masiva y aérea los eucaliptales y erradicar la población de Gonipterus; por el contrario se defiende una lucha contra le plaga de forma biológica.
Se han practicado fumigaciones concretas en parcelas con resultados de un 90% de muerte de la población de Gonipterus.
El producto más efectivo que se utiliza tiene el nombre comercial de CascadeTM, con materia activa  “flufenoxurón”.
El flufenoxurón es la sustancia activa biocida utilizada en productos del tipo insecticidas, acaricidas y otros para controlar artrópodos. Está prohibido por la CE para su uso en Unión Europea, según la Directiva 98/8/CE del Parlamento Europeo y del Consejo.
La sustancia muestra riesgos inadmisibles para el compartimento acuático, es muy persistente y residual,  muy bioacumulable y tóxico.
Con estos datos es fácil desprender que las fumigaciones aéreas depositaría esta materia activa en acuíferos, manantiales y cauces de ríos y arroyos; lo que llevaría fácilmente a la contaminación de las aguas. Al margen del producto depositado en las hojas de los árboles que acabaría en los cauces, arrastrado por el agua de lluvia.
Paralelamente el CascadeTM ataca a otros insectos y entre estos a las abejas productoras de miel, con lo que aplicando el producto se estaría dañando seriamente la población de abejas, entre otros insectos.
Otro sistema de lucha contra el Gonipterus es el combate biológico con la suelta de la una pequeña avispa llamada  Anaphes nitens que es capaz de parasitar al Gonipterus scutellatus en su estado de huevos. La Anaphes nitens por su eficacia fue utilizada para control de la plaga en Australia en 1923 y en 1930 en Sudáfrica, con unos resultados próximos al 80% de control de la población de Gonipterus scutellatus.
 
El CascadeTM con materia activa  flufenoxurón también ataca al Anaphes nitens  así pues cualquier fumigación masiva arruinaría el control de la plaga por lucha biológica llevada a cabo hasta la fecha.
El flufenoxurón al ser una materia activa muy persistente y tóxica se queda en la naturaleza y acaba en las aguas, con lo que se convertirían los manantiales en aguas no potables y no aptas para consumo humano o animal; parejo a la erradicación de la diversidad de insectos.